Oh bendito y milagroso Niño Jesús de Praga
extiende tus muy milagrosas y generosas manos
para amparar y bendecir nuestro querido hogar,
cuida y asiste a todos los que en él habitamos,
haz que reina la felicidad, la prosperidad y el amor;
guarda las puertas, escaleras, accesos y ventanas
para que no penetre ningún mal ni adversidad;
protege cada rincón para que se aleje la negatividad
y custodia las habitaciones y los aposentos
para que los que aquí moramos estemos seguros
y nada ni nadie pueda causarnos problemas.


















