La Virgen
María es Puerta del Cielo, bendice nuestro caminar y en su tierno Corazón
siempre abierto a darnos auxilio todos tenemos un puesto, pues Ella nunca
excluye a nadie y a nadie deja sin conceder sus favores en el plano material y
espiritual.
Ruégale
insistentemente que, por el amor que tiene a su Hijo, por la bondad de su corazón, no permita que sufras mas
y te envíe urgente el auxilio que te hace falta para tener la felicidad que ansías y se acaben los problemas que te afligen.
gloriosa Madre y Reina del Monte Carmelo,
Luz con la que
Dios Padre Eterno nos guía.
