San Juan el Limosnero, ¡bendito Patriarca
de Alejandría!,
san Juan misericordioso, san
Juan virtuoso,
que usaste todos tus bienes
para socorrer a los pobres,
edificaste Iglesias para refugio, asilo y
oración,
distribuiste
limosnas con las rentas eclesiásticas,
atendiste a enfermos y desamparados
solucionaste injusticias y liberaste esclavos,
tú que siempre hiciste el bien a
los más necesitados,
a los que considerabas los “verdaderos
nobles”
y llamabas “tus amos y señores”,
acuérdate de los que pasamos por privaciones.
acuérdate de los que pasamos por privaciones.
