San Nicolás de Bari es venerado en todo el mundo por difundir la fe con sus elocuentes palabras y por sus buenas acciones hacía el prójimo. Ayudado por la gracia de Dios superó grandes dificultades y nunca dejó que nadie sufriera si él lo podía remediar, por ello su fama ha pervivido a través de los tiempos.
Este santo del siglo III fue obispo de Mira. De virtudes singulares fue defensor de la verdadera fe, de la verdad y de la justicia, y ahora es aclamado por ser consuelo de los infelices y sostén de los débiles.
Con un corazón grande, bueno, caritativo e incansable, daba generosa atención a sus fieles ocupándose en aumentar su esperanza, acercarles mas a Dios, confortar sus necesidades espirituales y haciendo todo lo que estaba a su alcance para aliviar las pobrezas que había en su entorno.
