Santa Cecilia por amor y con valentía entregó su vida a Jesús, vivió su cristianismo sin renunciar a la fe y con heroísmo prefirió morir antes que negar a su Señor. Mártir de la primera época cristiana en Roma (siglo II) es de las más aclamadas y veneradas.
Consagrada durante toda su vida a amar a Dios, a las buenas obras y a la caridad, cuando algo se le truncaba pedía auxilio celestial y Dios la enviaba un ángel para que velase por ella día y noche, para que la guiase, la fortaleciera y la reconfortase en los peores momentos.
Consagrada durante toda su vida a amar a Dios, a las buenas obras y a la caridad, cuando algo se le truncaba pedía auxilio celestial y Dios la enviaba un ángel para que velase por ella día y noche, para que la guiase, la fortaleciera y la reconfortase en los peores momentos.
