Bendito diacono san Lorenzo, glorioso mártir,
hombre ejemplar, fuerte y valeroso,
que con amor santo, con ilimitada fe y esperanza,
dedicaste tu virtuosa vida a difundir la Palabra de Dios,
y, con generosidad, entrega y pureza de corazón,
nunca dejaste de socorrer, amparar y defender,
a los mas necesitados, a los débiles y a los que sufren,
tanto del alma como del cuerpo.
hombre ejemplar, fuerte y valeroso,
que con amor santo, con ilimitada fe y esperanza,
dedicaste tu virtuosa vida a difundir la Palabra de Dios,
y, con generosidad, entrega y pureza de corazón,
nunca dejaste de socorrer, amparar y defender,
a los mas necesitados, a los débiles y a los que sufren,
tanto del alma como del cuerpo.
