La advocación a la Virgen de la Abundancia nace en el siglo XVII
en Cursi (ciudad de Italia) después de los sucesos extraordinarios que allí sucedieron (entre ellos: los salvó de la gran y larga sequía que padecían e hizo que sus campos fueran fértiles nuevamente).
Por ser muy querida y haber concedido infinidad de milagros, en la actualidad es reverenciada en todo el mundo y es muy invocada y venerada pues no es indiferente a los problemas de los hombres.
Hay un Santuario muy famoso en Cursi y a él se acercan miles y miles de fieles pidiendo su ayuda y para agradecer los favores concedidos, sobre todo en el mes de julio, que es cuando celebran sus fiestas.
