Jesús ama la justicia y aborrece la maldad, es nuestro absoluto protector y se muestra benigno cuando llegamos ante el pidiendo perdón, misericordia y socorro en la adversidad.
Con estas oraciones se obtienen maravillosos resultados, es para ayudarte, recítalas despacio, que cada palabra salga de tu interior, cierra tu mente a cualquier otro pensamiento y haz que Jesús esté presente en tu corazón mientras las haces.





