Dios nos ha otorgado a cada uno de nosotros un santo ángel de los muchísimos que tiene a su alrededor para que nos custodie y acompañe.
Estos purísimos espíritus están para darnos su apoyo cuando los necesitamos. Nos defienden de los ataques de los enemigos, nos aconsejan en las dudas, conducen nuestros pasos para que no erremos y mucho mas.
