Las aves tienen una mitología y un misticismo muy antiguos. En la mayoría de las culturas, los animales han sido las señales visibles de las fuerzas invisibles, cuando la mayoría de la gente era consciente de que solo podrían comprender a la Divinidad a través de su creación. Y esto ha sido especialmente cierto en el caso de las aves, a cuyos comportamientos, características y demás cualidades siempre se les atribuyeron una gran importancia, tanto natural como sobrenatural.
Las aves eran consideradas como deidades o como pensamientos de las mismas. En la mitología escandinava, el dios Odín tenía por mensajeros a dos cuervos, Hugin (Pensamiento) y Munin (Memoria).
En la mitología centroamericana, al dios del aire, Quetzalcóatl, se le representaba como a una serpiente con plumas. En las tradiciones nativas americanas, el Pájaro de Trueno se sigue teniendo por una criatura espiritual de gran poder creativo.
Al dios egipcio Horus se le solía representar con cabeza de halcón, en tanto que Maat, la diosa egipcia de la verdad, era representada siempre con una pluma de buitre. Finalmente, para los hindúes, las aves representaban un estado superior del ser.
Las leyendas, el folclore y la mitología están llenos de criaturas aladas que se relacionan con la humanidad de diversas maneras; como Pegaso, el caballo alado griego; las arpías, que eran mujeres con aspecto de aves; o el ancestral grifo, que era una combinación de diversos animales, con unas grandes alas y una cabeza de pájaro. También estaba el ave fénix, un ave mítica que ardía en los fuegos del sacrificio y luego se elevaba de entre sus propias cenizas; y la mayoría de los relatos acerca de figuras angélicas representaban a estos seres con alas, reflejando asimismo características de las aves.
Las aves eran consideradas como deidades o como pensamientos de las mismas. En la mitología escandinava, el dios Odín tenía por mensajeros a dos cuervos, Hugin (Pensamiento) y Munin (Memoria).
En la mitología centroamericana, al dios del aire, Quetzalcóatl, se le representaba como a una serpiente con plumas. En las tradiciones nativas americanas, el Pájaro de Trueno se sigue teniendo por una criatura espiritual de gran poder creativo.
Al dios egipcio Horus se le solía representar con cabeza de halcón, en tanto que Maat, la diosa egipcia de la verdad, era representada siempre con una pluma de buitre. Finalmente, para los hindúes, las aves representaban un estado superior del ser.
Las leyendas, el folclore y la mitología están llenos de criaturas aladas que se relacionan con la humanidad de diversas maneras; como Pegaso, el caballo alado griego; las arpías, que eran mujeres con aspecto de aves; o el ancestral grifo, que era una combinación de diversos animales, con unas grandes alas y una cabeza de pájaro. También estaba el ave fénix, un ave mítica que ardía en los fuegos del sacrificio y luego se elevaba de entre sus propias cenizas; y la mayoría de los relatos acerca de figuras angélicas representaban a estos seres con alas, reflejando asimismo características de las aves.



