Oh gloriosísima Virgen del Sagrado Corazón,
grandiosa patrona de las causas difíciles y desesperadas,
mírame postrado-a a tus divinos pies con fe viva,
y con el corazón lleno de ilusión y confianza,
rogando por mis muchos problemas y tribulaciones,
pidiendo por mis necesidades presentes,
dirigiendo a Ti, Madre del Santo Amor, mis plegarias,
sabiendo que eres una fuente inagotable de misericordia
y que muchos son los milagros y favores que, a través de Ti,
el Señor con agrado y clemencia nos envía.
