San Antonio de Padua es "el santo de los milagros, el santo de todo el mundo" escogido por Dios para bien de la humanidad. Miles son los prodigios que cada día Dios concede a través de la mediación de este muy favorecedor santo.
Este santo, tan aclamado y solicitado, siempre está dispuesto a tendernos su mano para conseguirnos los beneficios que encarecidamente le suplicamos cuando estamos penando por algo y no sabemos como hacer que todo cambie.
Es proveedor de pan a los pobres, patrón fiel de los atribulados, consuelo de los afligidos, poderoso intercesor en los apuros y perdidas y amable protector en el amor.
Es proveedor de pan a los pobres, patrón fiel de los atribulados, consuelo de los afligidos, poderoso intercesor en los apuros y perdidas y amable protector en el amor.
